Hamburguesitas de pollo y calabacín
- Desde 6 meses (según habilidades)
- pollo
La edad es orientativa: lo decisivo son las habilidades del bebé y si ya está preparado para iniciar la alimentación complementaria.
Ingredientes
- 250 g de carne de pollo picada
- 150 g de calabacín
- 30 g de copos de avena triturados o harina de avena
- 1 cucharadita de AOVE
- Perejil u orégano (opcional)
Cómo se hace
- 1
Lavar y rallar finamente el calabacín.
- 2
Presionarlo suavemente con las manos para retirar parte del exceso de agua, sin dejarlo completamente seco.
- 3
Mezclar el pollo picado con el calabacín, la avena, el AOVE y las hierbas aromáticas.
- 4
Dejar reposar la mezcla unos 5 minutos.
- 5
Formar hamburguesitas pequeñas pero gruesas, evitando comprimir demasiado la masa.
- 6
Colocarlas sobre papel de horno.
- 7
Hornear a 190 °C durante 15–18 minutos, girándolas a mitad de cocción.
- 8
Comprobar que el pollo esté completamente cocinado.
- 9
Retirar antes de que la superficie se reseque.
Textura esperada
Muy tierna, húmeda y fácil de deshacer con los dedos.
⚠️ Avisos de seguridad
- Sin sal añadida. La carne debe estar completamente cocinada pero no seca.
- Evitar hamburguesas compactas o muy tostadas.
- Posibles trazas de gluten en avena no certificada.
Por qué es una buena opción para BLW
- Al principio, ofrecer una hamburguesita entera suficientemente grande para agarrarla con el puño.
- Más adelante, cortar en trozos pequeños.
- Las cantidades de la receta son para preparar el lote completo, no una ración obligatoria para el bebé.
Variantes
- Sustituir el calabacín por zanahoria muy finamente rallada y precocinada.
- Añadir un poco de queso tierno rallado a la mezcla.
En la alimentación infantil se recomienda no abusar de las proteínas animales durante los primeros años de vida.
Como orientación general, hasta los 3 años de edad, la cantidad diaria recomendada es aproximadamente:
– 35 g de carne, o
– 35 g de pescado, o
– 1 huevo pequeño o mediano.
No es necesario pesar la comida ni cumplir estas cantidades al gramo. La idea es evitar ofrecer grandes cantidades de proteína animal de forma habitual, priorizando una alimentación variada con verduras, frutas, legumbres y cereales.
En BLW, el adulto decide qué se ofrece y cuánto, y el niño decide cuánto comer.
Esta ficha no sustituye el consejo de tu pediatra. Ante cualquier duda sobre la
introducción de este alimento o un posible alérgeno, consulta primero con él o ella.