Garbanzos guisados con espinacas y huevo
- Desde 12 meses
- garbanzos
Esta edad no depende de las habilidades del bebé, sino del contenido en nitratos de las espinacas (ver aviso de seguridad).
Ingredientes
- 300 g de garbanzos cocidos
- 150 g de espinacas
- 150 g de tomate triturado
- 2 huevos
- 1 cucharada de AOVE
- Agua según necesidad
- Comino suave (opcional)
Cómo se hace
- 1
Cocinar el tomate con AOVE.
- 2
Añadir las espinacas.
- 3
Cocinar hasta que estén muy tiernas.
- 4
Incorporar los garbanzos.
- 5
Añadir agua según necesidad.
- 6
Chafar una parte de los garbanzos.
- 7
Cocer los huevos hasta que la clara y la yema estén completamente cuajadas.
- 8
Picarlos o desmenuzarlos e incorporarlos al guiso o servirlos mezclados.
Textura esperada
Garbanzos muy blandos y parcialmente chafados, espinacas tiernas y huevo completamente cocinado.
⚠️ Avisos de seguridad
- No ofrecer garbanzos enteros y firmes al inicio.
- El huevo debe quedar completamente cuajado.
- Espinacas: por su contenido en nitratos, se recomienda evitarlas durante el primer año. Entre 1 y 3 años, la cantidad total de espinacas y/o acelgas consumida por el niño a lo largo del día no debe superar 45 g (no es la cantidad de esta receta, sino el total diario). Evitarlas durante episodios de infección bacteriana gastrointestinal.
- Contiene huevo.
Por qué es una buena opción para BLW
- Para bebés que inician, aplastar los garbanzos individualmente y ofrecer el guiso mediante cuchara precargada.
- Combina legumbre, verdura de hoja y huevo en una sola preparación.
- Textura fácilmente adaptable según habilidades.
Variantes
- Sustituir las espinacas por acelgas bien cocidas (mismo criterio de edad y misma limitación de nitratos).
- Cambiar los garbanzos por alubias blancas.
En la alimentación infantil se recomienda no abusar de las proteínas animales durante los primeros años de vida.
Como orientación general, hasta los 3 años de edad, la cantidad diaria recomendada es aproximadamente:
– 35 g de carne, o
– 35 g de pescado, o
– 1 huevo pequeño o mediano.
No es necesario pesar la comida ni cumplir estas cantidades al gramo. La idea es evitar ofrecer grandes cantidades de proteína animal de forma habitual, priorizando una alimentación variada con verduras, frutas, legumbres y cereales.
En BLW, el adulto decide qué se ofrece y cuánto, y el niño decide cuánto comer.
Esta ficha no sustituye el consejo de tu pediatra. Ante cualquier duda sobre la
introducción de este alimento o un posible alérgeno, consulta primero con él o ella.