Albóndigas de pollo en salsa cremosa de calabacín
- Desde 6 meses (según habilidades)
- pollo
Ingredientes
- Para las albóndigas: 300 g de pollo picado
- 50 g de calabacín rallado y bien escurrido
- 20 g de harina de avena o pan rallado muy fino
- 1 huevo
- Para la salsa: 250 g de calabacín
- 50 g de cebolla (opcional)
- 1 cucharada de AOVE
- Agua suficiente
Cómo se hace
- 1
Mezclar el pollo, el calabacín, el huevo y la harina de avena.
- 2
Formar albóndigas blandas sin compactar demasiado.
- 3
Cocinarlas completamente al horno suave, al vapor o directamente en la salsa.
- 4
Para la salsa, cocinar la cebolla y el calabacín con AOVE y agua hasta quedar muy tiernos.
- 5
Triturar hasta obtener una crema suave.
- 6
Incorporar las albóndigas.
- 7
Cocinar unos minutos más para mantenerlas húmedas.
Textura esperada
Albóndigas muy tiernas, húmedas y fácilmente deformables.
⚠️ Avisos de seguridad
- No deben quedar compactas, secas ni elásticas.
- Comprobar que el pollo está completamente cocinado.
- Contiene huevo y posible gluten según el ingrediente utilizado.
Por qué es una buena opción para BLW
- Al inicio pueden aplastarse ligeramente o partirse en mitades grandes según tamaño y habilidades.
- La salsa cremosa ayuda a mantener la humedad de la carne.
- Formato familiar fácil de compartir en la mesa.
Variantes
- Sustituir el pollo por pavo picado.
- Cambiar el calabacín de la salsa por calabaza.
En la alimentación infantil se recomienda no abusar de las proteínas animales durante los primeros años de vida.
Como orientación general, hasta los 3 años de edad, la cantidad diaria recomendada es aproximadamente:
– 35 g de carne, o
– 35 g de pescado, o
– 1 huevo pequeño o mediano.
No es necesario pesar la comida ni cumplir estas cantidades al gramo. La idea es evitar ofrecer grandes cantidades de proteína animal de forma habitual, priorizando una alimentación variada con verduras, frutas, legumbres y cereales.
En BLW, el adulto decide qué se ofrece y cuánto, y el niño decide cuánto comer.
Esta ficha no sustituye el consejo de tu pediatra. Ante cualquier duda sobre la
introducción de este alimento o un posible alérgeno, consulta primero con él o ella.